sábado, 26 de septiembre de 2020

Y empecé a tomar un rumbo que no sabia si me gustaba......

Ir en una ambulancia rumbo a que te internen en un hospital psiquiátrico, no es nada fácil, es de las cosas mas duras que he experimentado.

Saber que iba a estar ahí sola, prácticamente dopada para mantenerme estable, era una idea aberrada, que me sacaba de control.


Finalmente llegamos al hospital, vas acompañado por una enfermera que hace todos los tramites y entregas de documentos por vos; y que no se te separa ni un minuto, pensando en que te podes hacer daño, o te podes escapar. 

Es mas te vigila hasta cuando vas al baño, y todo lo que vayas a hacer debes indicárselo.

Me senté a esperar que me llamaran a calificación, eso consiste: en que según el color de brazalete que te den, es el grado de tu emergencia, son varios colores, hasta llegar al azul, el que le sigue al rojo, o sea, el peor.

Esa vez me pusieron el brazalete verde, el cual significa que estas en un grado de emergencia, pero que aun pueden controlar.



 Cuando escuche mi nombre para entrar a la sesión, sentí que mi piel y mi corazón se congelaban por completo, y por supuesto no paraba de llorar.

Empecé a hablar con una excelente doctora, que me atendió, y profundizó demasiado en mi trastorno, inclusive, hasta me explico cosas que realmente desconocía.

Ahora mas que nunca respeto cada trastorno mental, por mas leve o grave que sea, y respeto mas que nunca  alas personas que están internas.

Yo iba con una orden de internamiento por 6 días, realizada por la psiquiatra del área de emergencias del calderón.

Y cuando la psiquiatra del hospital psiquiátrico la revisó, lo primero que me dijo fue: ¿usted viene con una orden de internamiento? en un puro llanto, con costos me salían las palabras mientras temblaba, y le conteste que si.



Inmediatamente me hizo otra pregunta: ¿usted sabe que conlleva internarse acá?

Y solamente me quede callada mirando hacia el piso.

Y ahí fue donde escuche las cosas mas tenebrosas que mis oídos habrían escuchado.

Me dijo: aquí cuando internamos a los pacientes es cuando vemos que no hay otra forma de tratarlo, otro que no sea, tenerlo acá bajo supervisión.

Los pacientes no están separados según su estado de gravedad, todos están revueltos, acá realmente se ven cosas muy fuertes, y a como puede ser que se te vuelva una adicción estar acá internada, porque no podes enfrentarte sola al mundo real, puede que nunca mas queras volver, y abandones todo, de lo traumada que saliste.

 Vas a poder ver pacientes demasiado agresivos, que debemos llegar al punto de amarrarlos a la cama ,dando gritos, llorando, y ni siquiera los podemos sacar a ver el sol.

A como veras otros que están tan dopados, que no saben ni en donde están.

Los pacientes dependiendo de su estado, salen de una  a dos veces a tomar el sol al jardín; pero la mayor parte del tiempo pasan sedados, o a algunos los mandamos a caminar bajo supervisión, pero mas que caminar, van flotando. 

Aquí se ven y se viven cosas terribles, y como te repito, si ya los dejamos acá, es porque no hay otra solución, estas mal si, pero creo que aun podemos hacer algo mas por vos, antes de internarte.

Creo que aun estas a tiempo, podemos empezar con tratamientos varios, bajo supervisión ambulatoria. Ya si no vemos resultados, ahí si requerirías el internamiento.


Recuerdo que quede en shock, y lloraba, y solo pude preguntar: ¿entonces que va a pasar conmigo? ¿Qué es la supervisión ambulatoria?



Y ella me contesto: la supervisión ambulatoria consiste en irse con un medicamente nuevo, varios días de incapacidad, durante esos días de incapacidad, te van estar llamando unos psiquiatras para tenerte en control, al pasar esos días de incapacidad, te estaremos llamando una vez a la semana, para ver como estas.

Quedaras con citas programadas, para llevar tu control, te iras con material impreso de ejercicios psiquiátricos para realizar en tu casa.


Pues si, me quede un poco confundida, pero sentí un poco de paz de saber que ya no tenia que quedarme internada, pero esa paz, solo duro unos segundos; hasta que la doctora me dijo: eso si, ahorita necesitamos controlarte, bajar la ansiedad, y el pánico, aplicarte medicamento, por lo cual tendrás que pasar la noche aquí.

Me quede helada, y solo temblaba y lagrimas bajaban por mi rostro.

Ni siquiera tuve que hacer una llamada al contacto de emergencia, ya que para mami y Mario yo iba  aquedar ahí internada durante 6 días.



Sali del consultorio, y me trasladaron a un área de observación, en la cual habían pocas camillas, y sillas de ruedas; la doctora me llevo, y me dijo que me quedara acostada en la camilla, que ya casi venia una enfermera a aplicarme medicamento.

Solo volteaba a ver a todo lado; y recuerdo que en ese espacio, solo había otra muchacha mas joven que yo, amarrada a la cama, con los ojos abiertos, pero mentalmente ella no estaba ahí, estaba muerta de pánico, y solo se me quedaba viendo y yo a ella, ella intentaba hablar pero no podía.

A los minutos llego una enfermera, me dio un vaso con unas gotas, que en el momento me dijo lo que era, pero que obvio ni recuerdo.

Llego también con una vía, para aplicarme un medicamento, y lo ultimo que recuerdo fue haber sentido esa aguja en mi piel.

A los segundos empecé a sentir que entraba en un sueño profundo y de ahí no recuerdo mas.

En medio de mi sueño profundo empecé a escuchar una voz que decía mi nombre, que me decía que despertara.....

Y era la enfermera....


Abrí lentamente mis ojos y sentía que todo me daba vueltas, recuerdo que lo primero que pregunte fue: ¿en donde estoy? ¿Qué hora es?

Y ella me respondió, estas en el hospital, son las 5am.

O sea había pasado toda la madrugada ahí, y ni siquiera lo recordaba.

Ella me pregunto que cómo me sentía, y la verdad ni me acuerdo qué le conteste.

Me ayudo a levantarme de la camilla, y afuera, me estaba esperando la ambulancia con la enfermera para traerme de vuelta a mi casa.

Ya la enfermera había retirado los medicamentos.
Y cuando me subí de nuevo a esa ambulancia, realmente no sabia si sentía paz, temor, angustia, o no se.

Porque realmente después de ello, no sabia qué pasaría.





sábado, 19 de septiembre de 2020

Sin rumbo definido

 La vez pasada quede en un suspenso con un episodio que podría decir que ha sido de los mas horribles que he vivido.

Les conté en el momento que quería y necesitaba suicidarme, y mi familia intento salvarme. 

Recuerdo que cuando vi llegar esa ambulancia, lloraba, y le decía a mi mama que no dejara que me llevaran, porque en los hospitales no creían en la ansiedad; y es triste, pero muy cierto.

 Llegas con ansiedad y te tratan super odiosos, y te hacen devueltos, con la excusa de : "todo esta en tu mente".



Pero recuerdo que mi hermana me decía que esta vez no iba a ser así, porque ellos llegaron por un intento de suicidio, y así fue.
Me tomaron el pulso, mis datos, y me llevaron con ellos.

Cuando me subí en esa ambulancia, sentía que todo me daba vueltas todo, lloraba y temblaba sin parar, porque realmente iba para un rumbo indefinido, porque no había pasado nunca antes por una situación así.

Mi mama se fue conmigo en la ambulancia, mientras yo llamaba llorando a Mario, desesperada, para que llegara al hospital, porque a el era quien realmente necesitaba a mi lado.

La ambulancia iba a full con las sirenas a mas no poder; y yo solo me sentía como una persona que iba en riesgo de muerte y debía llegar pronto al hospital, o si no, moriría.


En ese momento descubrí que en el área de emergencias del calderón  había servicio de psiquiatría.

Espere aproximadamente casi dos horas para que me llamaran; y cuando dijeron mi nombre, sentí que todo mi mundo se me vino abajo, me sentía mareada, con nauseas, lloraba, etc.

Mi madre entro conmigo a la consulta; la doctora le pidió que saliera, después de un  rato de haber estado adentro conmigo.

Para no cansarlos con el cuento, la doctora me hizo una de las preguntas mas difíciles que me han hecho en mi vida: La voy a mandar a internar ¿esta de acuerdo? (ya que al ser mayor de edad, vos decidís si queres o no) 

En un mar de lagrimas y un puro temblor dije que si, porque aunque sabia que iba a ser algo demasiado fuerte para mi, sabia, era consciente que el primer paso, era admitir que tenia un problema, y lo segundo, que debía admitir que no podía sola, y tercero, que si me quedaba en mi casa sin supervisión, no iba  aguantar mas de un día viva.


Pasaron a mi madre y le dijeron que lo que proseguía era el internamiento en el hospital psiquiátrico, de unos cinco a seis días, porque mi estado era delicado, y requería estar bajo observación.

Mi madre estaba pálida, me tomaba de mis manos, las cuales no paraban de sudar y temblar.

Yo estaba descontrolada, estaba en una  ansiedad que nunca antes había experimentado.

 Me toco una enfermera que era como un ángel, y para calmarme, o mejor dicho sedarme, me dieron 12 gotas de Lorazepam.

 Ya para ese momento era Mario quien se encontraba conmigo.

Caí en un estado como de shock, yo estaba consciente, pero mi mente estaba a miles de kilómetros de ahí.

 Dice Mario que el me hablaba y yo no contestaba, estaba totalmente dopada, algo que si recuerdo es que me bajaban las lagrimas, como justo ahorita que caen sobre el teclado al recordar esta anécdota tan dura.


Recuerdo que eran como casi las 11 de la noche, y me llegaron a dejar comida, las enfermeras, y yo no pude probar un solo bocado. Dice Mario que el me decía que comiera y yo estaba totalmente drogada.

Esperamos aproximadamente 2 horas que llegara la ambulancia asignada que te deja en el hospital psiquiátrico, a los pacientes que van con orden de internamiento.

Puta, donde escribo esto, se me hace un puño el corazón; fue tan, pero tan duro.

Solo recuerdo cuando como a las 1am, por ahí, llego la enfermera y dijo: los que van a internarse, ya esta lista la ambulancia.

No iba solo yo, iba otra chica como de unos 15 años.

Solo recuerdo donde Mario me acompaño a dejarme a la ambulancia del Psiquiátrico, y yo lo abrazaba fuerte, mientras lloraba y le pedía que me fuera a ver allá, y que lo amaba y no me abandonara.

Lo ultimo que recuerdo fue que me dijo que me amaba, me dio un fuerte beso y abrazo, lo vi alejarse poco a poco por la ventana, mientras la ambulancia avanzaba rápidamente a dejar a los que iban a ser los nuevos internos del Hospital Psiquiátrico.




sábado, 12 de septiembre de 2020

La pastilla de la felicidad

 Cuando sales de la primera terapia de psiquiatría, es de las cosas mas fuertes que te pueden pasar. Entraste como una persona y saliste como otra, no se si mejor o peor, solo se, que otra persona.


Yo al menos me sentía como que estaba en shock. Cuando me entregaron los medicamentos; me quede fijamente viendo la Lorazepam, y tenia muy claro que había escuchado hablar muchas veces de esa dichosa droga.


He comprobado en carne propia, que si, la teoría de que los anti depresivos, te deprimen mas, y que alteran y aumentan tus pensamientos suicidas, es totalmente cierto.

Es mas, quiero aprovechar que el 10 de septiembre fue el día mundial de la prevención del suicidio, y que estamos en el mes dedicado a ello, para en cada publicación hablar un poco de eso.


Y si, una de las cosas con las que mas he luchado, es con los pensamientos suicidas. Y por mas extraño que suene, los anti depresivos te exponen, pero los necesitas para mantenerte vivo ¿suena extraño verdad?

Desde el primer momento que probé la Lorazepam, me sentí drogada, y eso que solo debía tomar media pastilla antes de dormir, y con eso bastaba para que todo el día anduviera como zombie.

Pensé que como todo, era cuestión de que mi cuerpo y mi mente se adaptaran, pero conforme iban pasando los días me sentía peor.

Mi aspecto físico empezó a cambiar fuertemente; empecé a ponerme de color amarillo, con unas ojeras que hasta la fecha no he logrado quitar, mis ojos hundidos, como agachados, la mirada perdida, un semblante de somnolencia y decadencia total, que a simple vista yo notaba.


Y tras de eso tenia que aguantarme que mi madre que tiene cero tacto y sutileza para decir las cosas; me pasara diciendo que me veía mal, y por ende eso te pone mas mal ¿me explico?

Les voy a explicar mas o menos acerca de los pensamientos suicidas, la falta de animo, y el decaimiento; ojo cabe destacar, que lo cuento como anécdota personal, ya que cada persona, y cada organismo es diferente, y puede ser que otras personas sientan o actúen distinto.

Empezando con los pensamientos suicidas, es como un demonio que te atormenta y luchas día a día, segundo a segundo contra el. Es como una voz dentro de tu cabeza, que te da ideas para matarte, o te dice que lo hagas, que eso va ser la solución a tus problemas, al dolor.

Hace muchos años cuando tuve mi primer intento suicida, yo realmente si quería matarme, ya no quería vivir mas, estaba harta de todo y de todos, no tenia ningún motivo para seguir viviendo.

Pero en otro momento les contare mas a fondo sobre mis intentos de suicidio....

Les quiero contar que siento yo mas o menos con los pensamientos suicidas...

Primero te ataca la ansiedad, y el pánico, de una forma pavorosa, empezas a sudar, a temblar, a llorar, o sea es que explicar en palabras un ataque de pánico, si se vuelve sumamente complicado, porque hasta la fecha experimento cosas que no puedo expresar con palabras, y que no podría definir.

Pero bueno, el punto es que te agarra mucha tristeza, puede darte enojo, desesperación, podes atravesar por una montaña rusa de sentimientos, que te llevan a una tristeza profunda, y a pensar que la muerte es la sanación a ese dolor.

Imaginemos como que te duele horrores la cabeza, y te dicen: mira si te tomas esta pastilla se te quita, pero no sabemos que efectos secundarios te den. Pues con tal de quitar el dolor te la vas a tomar.

Toda mi vida he estado obsesionada por buscar la forma menos dolorosa de morir, y es algo que obvio esta dentro de los pensamientos suicidas.


Sali con todo esto, porque después de tomar un mes la Lorazepam, me sentía peor. No quería ir a trabajar, tenia una fobia horrible de salir, temía que algo me fuese a pasar, sentía que alguien me seguía, que la gente me iba a hacer algo, era una paranoia horrible, de verdad se me destrozaba el corazón.



Pase unos días horribles en los que solo pensaba: ¿me le tiro a un carro? o mejor llego a la casa y busco tales y tales pastillas para tomarme, etc.

En una de tantas crisis, llegue a la casa y escribí una carta de despedida, porque sabia que en pocos días u horas iba a acabar con mi vida.

 En la carta explicaba porque lo hacia, y específicamente agradecía a Mario que es la persona que mas amo, y que me ha apoyado, y no me ha dejado sola en ningún momento.

Puse la carta sobre mi escritorio, en un lugar visible, donde la pudieran encontrar el día de mi muerte.


Y cuando llego ese día que yo dije ya me voy a matar, lo recuerdo como si fuese ayer.

Venia como loca en el bus, me baje, llegue a mi casa, y estaba tan desesperada, que solo explote a llorar apenas vi a mi madre, y le dije: estoy mal, no puedo mas, me voy a matar, yo me quiero matar, y lo voy a hacer, y no paraba de llorar.

Mi madre se puso como loca, fue y busco a mi hermana, para ver que hacían por mi. Mientras que yo me encerré en el cuarto a llorar, y a recibir a la muerte como una vieja amiga.

A los minutos solo escuche que mi hermana hablaba con un paramédico por teléfono, y le decía que me ayudaran que yo me iba a matar.

Rápidamente solo escuche una ambulancia que venia por mi...…






sábado, 29 de agosto de 2020

No pude mas, y pedí ayuda... parte II

 Llegamos a un punto de la vida en el cual tenemos que aprender a la fuerza a entender ciertas cosas... Y una de ellas, es saber pedir ayuda, y lo peor es que es de las cosas mas difíciles.

¿Pero saben que es aun mas difícil? Necesitar ayuda, y no saber a quien pedírsela ….

Un día salí de natación, porque si, hasta estaba yendo a nadar una vez por semana para la fibromialgia, y para intentar calmar la ansiedad con el agua, que es de mis cosas favoritas de la vida....

Ese día llegue y le dije a mi pareja: ya no puedo mas por favor ayúdeme, y lloraba desconsolada. Porque ese mismo día mientras nadaba, la ansiedad era incontrolable, literal, y metafóricamente, me estaba ahogando.


Entonces diay llegue a la casa en un punto de desesperación, de ver que ya no podía hacer algo que amaba, que era nadar.

Mi pareja siempre me ha apoyado incondicionalmente, nuestro amor es inmenso, de hecho el sabe muchas cosas que jamás le contaría a nadie, porque mas que pareja, es mi mejor amigo.

Lo peor de todo era que ninguno de los dos sabíamos que hacer ante tal situación ….

Al día siguiente era miércoles nunca se me va a olvidar, porque los martes iba a natación.
Ese miércoles empecé a llamar a ver en que lugar me podían ofrecer ayuda, entre ellos llame a IAFA, y me contesto un viejo carepicha, que en pocas palabras me dijo que los locos se trataban en el Hospital Nacional Psiquiátrico, y no en IAFA.
Y si, me sentí como un culo, pero mas que eso, me encendió el bombillo, de pedir ayuda ahí.
 Yo solo sabia que ese lugar quedaba en pavas, y así aventurera me mande a jacha y como dicen: preguntando se llega a Roma.


No hay palabras para poder describirles lo que yo sentí cuando vi el rotulo de Hospital Psiquiátrico. 
Puta hasta que se me eriza la piel, de tan solo recordarlo.
Iba sola, desde luego como todo en mi vida, y Mario no podía acompañarme por su trabajo. Yo iba llore y llore, en un puro temblor, con una ansiedad de mierda. Yo sentía que me iba a desmayar. Era un miedo incontrolable.

Siempre vacilaba que los locos de pavas, sin ánimos de ofender, de verdad era la típica broma de : voy a terminar como los locos de pavas, y ahora yo era "una loca de pavas".

Como dice el dicho "para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado" Porque lo ultimo que me pasaba por la cabeza era verme yo ahí.

Espere tantas horas para que me atendieran; porque eso si, si algún día si ocupan ir, vayan con tiempo, y paciencia, porque son horas y horas de larga espera.

Al fin cuando me llamaron, sentí que el corazón se me hacia un puño, y que me iba a explotar.

Recuerdo que el doctor era un señor mayor, bellísima persona, que me trato de una forma formidable, a pesar de mi llanto en la consulta que duro como 40 minutos, me sentí escuchada, apoyada, y sentí realmente había esperanza para mi problema, entre lagrimas y largas historias, allí me declararon Trastorno Ansioso depresivo con un poco de Bipolaridad.

El trastorno ansioso depresivo es: El que se caracteriza por la presencia combinada de síntomas propios tanto de depresión como de ansiedad, sin tener ninguno de los dos mayor repercusión que el otro. Los síntomas típicos de este trastorno incluyen estado de ánimo depresivo que aparecen junto a angustia

Y la bipolaridad es una persona que puede tener episodios maníacos, episodios depresivos o episodios "mixtos".


Era un alivio tener mi diagnostico, y mi medicamento, pero era frustrante también. Porque era la primera vez que me atendía de forma psiquiátrica, y tenia un medicamento estricto para mi trastorno.
Eran muchas emociones juntas, entre ellas el miedo y la negación.

Entre los medicamentos que me enviaron estaba la fluoxetina por la mañana, 20mg. Y 1mg de Lorazepam, ya que es un medicamento sumamente fuerte.

Empezar a tomar un antidepresivo o ansiolíticos, literalmente es solo el comienzo. Porque depende de la dosis, y del medicamento, un antidepresivo te empieza a hacer efecto, entre 4 a 6 semanas. Y los pavorosos efectos secundarios de adaptación al organismo, también te duran como un mes, digamos.

Dentro de los efectos secundarios mas comunes están:

Somnolencia

Mareos

Nauseas

Perdida de peso

Perdida del apetito

Insomnio

Sudoración

Sensación de cansancio

Adormecimiento de algunas partes del cuerpo incluyendo la lengua

Mas ansiedad...

Esos son los mas comunes que podemos experimentar, hay otros mas graves, pero bueno, recorda que cada organismo es diferente, y tal vez lo que me pase a mi, no te pase a vos.

Recuerdo que ese día salí tan impactada de ese lugar. Primero porque me imagino que al ser un hospital de salud mental, tratan de que estructuralmente tenga un aspecto bonito, porque el hospital es super lindo y grande, esta como en medio de un bosque.

Pero el ambiente y la vibra que se siente ahí, es horrible.



Si ya se, ya se, que ustedes me van a decir que en todos los hospitales es horrible estar, bla bla bla.

Pero al ser un lugar de salud mental, no ves heridas físicas, ves las heridas del corazón, ese semblante de tristeza, ese gesto de me siento triste, esa mirada de estoy pidiendo ayuda.

Se ven cosas muy fuertes, desde casos de gente que llega dando gritos, patadas, pegándole a enfermeros, etc..

Hasta gente que llega amarrado en una camilla, porque si lo soltas, te puede hacer daño, hasta otros que parecen que están muertos en vida, y sabes que están vivos, porque parpadean....

Y bueno, de mi aspecto no se que decir, solo Dios sabrá la cara que pongo cuando estoy ahí.

No me pagan publicidad ni nada, pero ese lugar es excelente son psiquiatras con una calidad humana increíble, te tratan con un amor.

Llegue a mi casa, me quede viendo los medicamentos, y dije: este es solo el comienzo.





sábado, 22 de agosto de 2020

No pude mas, y pedi ayuda.... Parte I

Siempre en la vida me acostumbre a ser una persona muy independiente, y eso esta bien, pero como dicen: nada a los extremos es bueno.

Y yo me acostumbre a ser demasiado independiente diría yo; algunos lo llamaran orgullo, yo siempre lo llamare: tuve que madurar a la fuerza.

La forma en la que me criaron siempre fue asi, como que si ocupas ayuda la pedis, si no, no te la dan.
Y yo era muy autosuficiente y no pedia ayuda, primero, porque podía sola, y segunda, porque pensaba que no necesitaba ayuda.

Muchas veces me lleve caídas, quemadas, cortadas, etc, con tal de hacer algo sola. Y eso me dejo lo que soy ahora, una mujer valiente, guerrera, que se esfuerza cada dia, sin esperar a que alguien me ayude.


Pero eso en parte me hizo una persona muy cerrada en montones de cosas, cosas que me iban a poner obstáculos grandes en el camino.....

Siempre les he contado que desde los 10 años empecé a tomar mi primera medicación para la depresión, y empecé a recibir mi primera terapia.

Obvio no recuerdo que tratamiento tomaba, pero nunca se me va a olvidar que mami siempre me decía que no le gustaba verme así, somnolienta todo el dia. Asi que las tome como por una semana, y luego ya no mas.

Segui con las terapias como un mes, y mi mama me saco y no me volvió a llevar...

Ahí comenzó el primer error: abandonar una terapia, que sin saber requería llevar toda mi vida, o al menos una gran parte de ella.

Pasaron los años y como ya lo saben empecé a pasar por etapas de depresión bastante fuertes, cambios de identidad, y personalidad, pero en ese momento, obvio no sabia que se trataba de eso, y pensaba que eran cambios normales de la adolescencia.

Inclusive en entradas muy antiguas del blog, les llegue a mencionar, que tuve mi etapa de emo, por varios años, para poder sentirme aceptada, y aprobada por la sociedad, poder pertenecer a algo.


Sin embargo de igual forma, sabia que no encajaba en nada... Y hasta ahora entiendo que ese fue el primer paso con el que pedí ayuda, sin darme cuenta.

No le dije a nadie que la necesitaba, solo en el fondo hasta ahora con madurez y 11 años después me doy cuenta de eso, solo necesitaba llamar la atención, porque eso era lo que necesitaba: un poco de atencion.

Mi mama me criticaba horrible, y me hacia sentir mal con sus criticas destructivas por mi apariencia, y entre mas lo hacia, yo mas pintaba mis ojos de negro, mas tiraba ese fleco que me tapaba los ojos, porque en el fondo, ella me estaba prestando atencion.

Pasaron los años, y ok, fisicamente ya no era emo, internamente si, mi forma de actuar y de pensar si lo eran.

Conocí a un amigo, que por decirlo asi, se volvió mi refugio, éramos almas gemelas, pero atraídas por algo demoniaco diría yo.....


El punto era que el dolor de nuestro corazon era lo que nos unia. ambos éramos personas que habían sufrido mucho, de diferentes formas. Empezamos a hacer una conexión increible, nos gustaban las mismas series, la misma musica (emo desde luego), el mismo look, etc....

Pero el gusto mas fuerte que empezamos a descubrir juntos, fue el de el suicidio... Si así como lo oyen...

No recuerdo en que momento nos empezamos a obsesionar con este tema, empezamos a buscar documentales de aokigahara (el bosque del suicidio, ubicado en Japón). Y en lugar de darnos miedo, nos encantaba el hecho de poder tener esto en común.

Buscábamos maneras fáciles y dolorosas de morir. Mi amigo descargo el famoso manual del suicidio escrito por el japonés Wataru Tsurumi.
El cual habla de técnicas para morir, basadas desde 1 al 5 siendo 5 el máximo grado de dolor.
Pues si, mi amigo lo descargo completo, y lo único que impidió que yo lo leyera, fue que el al descargarlo era tan pesado que le metió un virus a la compu, y tuvo que borrarlo sin que antes ninguno de los dos pudiese leerlo.

El tiempo paso, y el mismo tiempo se encargo de separarnos a ese amigo y a mi... Si me preguntan, es un amigo de corazon que extraño, quiero y recuerdo con inmenso cariño, pero si la vida nos separo, era porque juntos no teníamos ningún buen proposito....

Cuando nos separamos, empece a buscar de nuevo ayuda psicologica, por que me di cuenta que estaba pidiendo ayuda desde que empece a buscar refugio en el suicidio...
Pero cuando mas supe que necesitaba ayuda, la busque, una ayuda real, de una psicologa...

Estuve un año en terapia, me dieron de alta, luego regrese, y asi me la he pasado, bastante tedioso la verdad....
Era una recaída tras otra. Un intento de suicidio muy duro. Pero eso lo tocare en una entrada del blog que dedicare solamente para hablar de intentos de suicidios, e ideas suicidas.



¿Les cuento algo? Hasta la fecha le pido a Dios que mi amigo este vivo, que haya seguido al menos mi camino, vivir una vida de mierda, pero seguir luchando.... Pero también ese será otro tema del que hablaremos despues...

Mi vida se dedico a ser una constante recaida. Cuando me diagnosticaron fibromialgia, todo empeoro, como ya ustedes saben, que luego la muerte de mi papa, y varas asi.

Llegue a un punto en el que dije: pido ayuda, de otro tipo, o me mato.
 Y ahí fue donde empecé a dar los gritos mas fuertes de auxilio.




sábado, 15 de agosto de 2020

Sonrio para ahorrarme preguntas que no quiero contestar

La vida me enseño algo muy malo durante muchos años, me enseño a guardar mis emociones creyendo que de esta forma era fuerte, al no demostrar lo que sentía. La misma sociedad como cliché, nos ha enseñado a no mostrar nuestras emociones, por miedo a los perjuicios.

Algo tan sencillo, como cuando nos preguntan : ¿Cómo estas? ¿COMO TE SENTIS? No me van a desmentir que siempre respondemos: bien...gracias, o preferimos responder con una pregunta, devolviéndole a esa persona que como esta el, sin importarme realmente, si no, solo para evadir, como estoy yo.....


La  vida nos ha enseñado a fingir que estamos bien , para quedar bien con los demás y que no nos juzguen.

Les pongo mi ejemplo: siempre he sido una persona muy espontanea, extrovertida, alegre, sonriente, vacilona, si a pesar de todo lo que llevo por dentro.

Pero la mierda de ser así, es que la gente te juzga peor que nunca, porque al verte siempre sonriente, cuando estas un poco seria ya te hacen cara de mierda, y te empiezan a comer el rabo, que quien sabe que te pasa, que andas de chicha, que taca taca taca taca. 

Y ni te estas metiendo con esas personas, pero ahhhh, empiezan con esas pìchitas, que es que llevas malas vibras, ya sea a tu trabajo, a tu casa, o las personas, con las que te encontras en ese momento...



Pero bueno, te empezas a volver, no le digamos una persona ególatra, o amargada, si no como mas aparte, y.... podríamos decir, que menos tolerante, entonces solo decís, me alejo y ya, a la verga la life.

Ojo, pero no estamos diciendo que nos vamos a desquitar con esas personas, todo lo contrario, al menos en mi caso, yo lo que hago es que me mantengo un poco distante, o, si es una persona de confianza, le comento de forma sutil que me de un chance, que estoy teniendo un día difícil.....
 Pero eso si, que porfa no pregunten que te pasa, por que etc, etc..

Se que sueno como la mas repugnante, pero en este blog me muestro sin censura. Soy locutora de radio, y por mi trabajo, he tenido que verme forzada por decirlo así, a verme siempre alegre, a transmitir positivismo, etc, pero eso me encanta, porque siento que mi trabajo es mi lugar feliz, y ahí me obliga  ser feliz, lo malo es que a veces los sentimientos dolorosos, no se pueden ocultar.


Amo escribir por acá, porque no me tengo que ocultar de nada, a pesar de que tanta cantidad de gente me lea, eso me reconforta....

Últimamente me he dedicado a hablar sin tabúes de mis trastornos, padecimientos, etc. Porque quiero que la gente vea mas allá de la locutora de radio feliz, si no que sepan que soy mas que eso que soy una persona de carne y hueso, y que a como puedo abrir el micrófono con alegría que salga de mi alma, a veces tengo que sacar alegría y fuerzas, de lo mas profundo.

No les voy a mentir, a decir que sonrían, o que le cuenten a todo el mundo como se sienten, pero lo que les voy a decir, es que no oculten sus emociones, que no se guarden nada, si estas mal, tenes todo el derecho a sentirte así, no sos de palo, pero si estas bien, disfrútalo.


La vida es tan corta para muchos, pero para mi se ha vuelto muy larga, lenta y dolorosa, pero puedo decir que los momentos felices son cortos, pero los valoro, y los vivo.

La vida continua, o se detiene hasta que decidimos continuar o dejar de luchar.

Solo que dejemos de tratar de encajar, nadie tiene derecho a  decirnos como nos tenemos que sentir, como debemos actuar, o que cosas tenemos que contar. 

La vida es nuestra, y las emociones también, y cada uno de nosotros decidimos como las vivimos.

No soy terapeuta, solo escribo para desahogarme, tal vez vos te sentís igual, o peor que yo. 
Y encontramos alguien que entiende que preferimos decir estoy bien, antes de contestar preguntas que no queremos.
Y también aprendamos a leer señales, y a entender que si alguien no quiere hablar se lo tenemos que respetar.
Sonríe cuando queras, y llora, cuando queras.



 

sábado, 1 de agosto de 2020

Y mi vida tuvo que continuar....

Cuando sufrimos episodios traumaticos en nuestra vida, lo mas dificil, es continuar como si uno tuviera una vida normal.
Pero es que ahi esta el error, pensar que debemos seguir normal, y no, debemos continuar en el punto en el que la vida nos dejo.

Por ejemplo: yo quede en la parte de mi vida mas dolorosa, en la que perdi a mi papa.

Y... ¿Saben algo? Obvio quede echa mierda despues de su muerte, y me dolio en puta, y volver a la radio fue durisimo, la verdad ni se como abri ese mucrofono.

Pero mas bien a lo mierda de basura de persona en lo que me habia convertido, pensaba que no se, que me iba a quitar la vida, que no iba a poder, pero mi papa me dio esa fuerza que crei que no podia tener....

Bueno, ahora, vamos al grano. Mi vida siempre ha sido pues, mmmm, complicada, y dificil. Pero podria decir que con el tiempo se me empezo a complicar mas.

Como les habia contado, siempre tuve que llevar  terapias, bla, bla.
El problemas fue que cuando mi papa´ empeoro, yo deje la terapia, porque sentia que no tenia cabeza para eso, o sea en pocas palabras, deje entrar a la depresion como una vieja amiga....

Y bueno para no cansarlos con el cuento, desde que deje esa terapia, hasta la fecha, no volvi a retomar la terapia psicologica, y fue el peor error que cometi.

Ok, solo puedo decirles una cosa: segun yo, iba afrontando las cosas bien, tranquila, con dolor, pero bien.
Ahhhh, pero lo que yo no sabia, era que esa disque fortaleza, era lo que vivi años atras, esa depresion que me estaba guardando en el alma.

Casi dos años depues de la muerte de mi padre, empezo a crecer una yama dentro de mi... Y la ansiedad empezo a salir de una forma muy explosiva, y yo en el fondo, no se si era que me hacia la idiota, o seguia jugando de fuerte.....

Me meti en natacion, porque me sentia como una mierda de la depresion, la ansiedad, la fibromialgia, y bueno queria matar tres pajaros de un tiro, y hacer algo que me encantaba, como lo es nadar, o todo lo que tenga que ver con el agua, yo en otra vida creo que fui sirena jajjajaj.

Y pues crei que eso me iba a ayudar, ya que medicamente, esta comprobado que para mi enfermedad y mis transtornos, la natacion ayuda muchisimo.

El problema, fue que literalmente empece a sentir que me faltaba el aire, que no podia respirar.
Que me estaba levantando sin ganas de vivir, que mas bien me estaba levantando con ganas de morir.

Entonces eso me empezo a recordar a la Gaby de antes, que buscaba con mi amigo, formas de morir menos dolorosas, que solo pensaba en morir, y en ideas tetricas...

Al principio como siempre, una tragandose las pichas, como si nada pasara.
Pero paso algo diferente, que antes no tenia un angel que me cuidaba directamente desde el cielo, ahora tenia a mi papa, y se que el fue el que hizo, que las cosas cambiaran, a diferencia de las veces anteriores.

Se que antes pedia ayuda psicologica, pero me rehusaba, a  llevar terapia psiquiatrica, y mucho menos a pedirle ayuda a un asesino de mentes, como yo los llamaba.

Pero estaba tan, pero tan mal, que llegue al punto de decir: por favor ayudenme o me mato ya........

Amanecer Parte I

    Por el título, jamás vayan a creer que este contenido, es una secuela de la saga Crepúsculo, porque sí, soy fan de esas pelis, pero créa...